Estaciones del Ferrocarril Mitre
Las primeras estaciones del Ferrocarril Mitre en Córdoba surgieron con la llegada del Ferrocarril Central Argentino en 1871. Eran construcciones simples, hechas con cuartos de madera y galpones prefabricados ingleses revestidos en zinc. En 1902, la línea pasó a manos de The Buenos Aires and Rosario Railway Company, que impulsó la reconstrucción de la Estación Mitre. Entre 1909 y 1922 el edificio fue remodelado con un estilo palaciego de influencia inglesa e italiana, usando cemento armado, armazón de acero y carpintería de cedro.
Aunque la estación actual se construyó después de su muerte, el Padre Brochero utilizó los andenes de la antigua estación para viajar a Buenos Aires en busca de recursos para sus obras en Villa del Tránsito. Solía hacerlo acompañado por colaboradores y contaba allí con el apoyo de su amigo, el presidente Miguel Juárez Celman.
Estaciones del Ferrocarril Belgrano
La llegada del ferrocarril a Córdoba a fines del siglo XIX representó un gran avance en transporte. La línea hacia el norte, llamada Ferrocarril Central Córdoba y Noroeste Argentino, fue aprobada en 1872 y llegó hasta Jujuy en 1876. Su uso masivo favoreció nuevas obras urbanas, como el Puente de Hierro sobre el Suquía y el tranvía a caballo desde 1889.
Inicialmente, este ramal partía desde la Estación Central Argentino, cruzaba el río por el Puente Negro y llegaba a una modesta estación en Ocampo y Catamarca. Luego seguía su ruta bordeando la barranca. Entre 1889 y 1890 se construyó la Estación Alta Córdoba, diseñada por los ingenieros ingleses John Hawkshaw y Harrison Hayter. El edificio de ladrillo e hierro tenía un estilo distintivo, con mansardas, pizarra negra, un largo andén con columnas de fundición y áreas de atención como boleterías, telegrafista, sanitarios y depósitos.
El Padre Brochero transitó con frecuencia por estos espacios mientras impulsaba su proyecto de extender el ferrocarril desde Soto hasta Villa Dolores, mostrando el potencial de la región a ingenieros enviados por el Congreso. Aunque Juárez Celman había prometido esa obra, no pudo concretarse. Entre 1901 y 1908, Brochero continuó viajando en estos trenes, especialmente hacia Tucumán, donde fue invitado por los dominicos para predicar a los obreros de los ingenios azucareros.
Parque de la Vida / Camino de Herradura
El Padre Brochero recorrió incansablemente las sierras entre Córdoba y Traslasierra, guiando a grupos de feligreses hacia los ejercicios espirituales en la capital y advirtiendo el mal estado de los caminos. Al asumir el Curato de San Alberto impulsó mejoras viales y gestionó ante las autoridades la construcción de nuevos trazados.
Tras la visita del gobernador Miguel Juárez Celman en 1883, se designó una comisión para estudiar un camino de herradura que conectara Córdoba con Traslasierra. En 1884 la Nación otorgó un subsidio para reparar el antiguo camino entre Nono y Córdoba.
Brochero descendía hacia la ciudad por el recorrido del actual Parque de la Vida hasta la antigua Plaza de Mulas (hoy Paseo de las Artes), donde las caravanas descansaban antes de continuar hacia la Casa de Ejercicios Espirituales para realizar los retiros ignacianos.